Escribo, lo prefiero. El papel nunca me juzgó, nunca me apuró, nunca me interrumpió. Siempre escucha callado, guardando cada una de mis palabras, aliviando el peso de mi alma. Simplemente aqui, es donde guardo pedazos de mí, palabras que se escribieron solas, mis miserias, mis alegrías, mis dias, mi lucha por convivir conmigo, por aceptar que nunca voy a llevar una vida normal… Esto es parte de mí, es una búsqueda por llegar a una suerte de equilibrio, que me permita vivir, quizás sonreír, y que no afecte a quienes amo.